Nuestro cliente trabajó durante ocho años en una empresa química de Barranquilla expuesto a sustancias tóxicas sin los elementos de protección personal adecuados. Desarrolló una enfermedad respiratoria crónica que le impide continuar trabajando.
Después de un proceso legal de dos años, logramos que la ARL reconociera el origen laboral de la enfermedad y pagara $38.000.000 en indemnización, además del reconocimiento de pensión de invalidez.